Un vaso de agua cuando te ahoga la sed. Tu casa.
El abrazo de un padre cuando llevas mucho tiempo fuera.
La primera vez que te sumerges en el agua cuando llega el verano.
El calor que recorre todo tu cuerpo cuando "él" te roza.
El olor que la abuela deja en ti cuando te besa.
El miedo en el estómago en una situación desconocida.
Tu almohada.
Cuando el último pétalo de la margarita ha sido un "si".
El recuerdo de las risas con tus amigas.
El abrazo de un padre cuando llevas mucho tiempo fuera.
La primera vez que te sumerges en el agua cuando llega el verano.
El calor que recorre todo tu cuerpo cuando "él" te roza.
El olor que la abuela deja en ti cuando te besa.
El miedo en el estómago en una situación desconocida.
Tu almohada.
Cuando el último pétalo de la margarita ha sido un "si".
El recuerdo de las risas con tus amigas.
La angustia al decir adiós a alguien que jamás volveras a ver.
El ardor en la garganta al sorber el caldo de la sopa en invierno.
Las noches de verano.
Un sabor conocido.
El corazón en un encuentro inesperado.
La nostalgia.
El sol cuando te tumbas en la playa.
El minuto antes a un exámen.
Los pies en un riachuelo fresco.
Su mirada.
Las dichosas despedidas que te dejan un nudo en el estómago.
Y la sensación de estar sintiendo demasiado.
El ardor en la garganta al sorber el caldo de la sopa en invierno.
Las noches de verano.
Un sabor conocido.
El corazón en un encuentro inesperado.
La nostalgia.
El sol cuando te tumbas en la playa.
El minuto antes a un exámen.
Los pies en un riachuelo fresco.
Su mirada.
Las dichosas despedidas que te dejan un nudo en el estómago.
Y la sensación de estar sintiendo demasiado.


Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.


